viernes, 9 de diciembre de 2011

CATORCE AÑITOS PARA MÍ

Lo mejor de todo: el día de mi cumpleaños, al soplar las velas, pararme a pensar en el deseo, que no me venga ninguno a la cabeza porque ya no necesito nada, ya lo tengo todo. Que me digan "pide un deseo", y yo diga: que todo siga hasta ahora.

sábado, 17 de septiembre de 2011

El que avisa no es traidor...

Quizá ya sea tarde, pero he aprendido una cosa: En este asqueroso mundo tienes que ser fuerte y ocultar tus sentimientos porque, si no, te comen. Sí es así, siempre habrá algún imbécil que te dé donde más te duela. No hay más, la gente da asco, siempre te traicionan cuando más sientes por ellos o cuando más los necesitas... Pocos hay que valgan la pena y, además, parece que se esconden. Sí, todos nos equivocamos, todos hemos podido cometer el error de fallar a una persona, y yo la primera, lo admito. Pero, ¿tú? Tú no has cometido ningún error, a ti lo que te pasa es que eres una mala persona y de lo más egoísta que hay en este mundo de mierda, vas a acabar mal, porque es lo que te mereces, has hecho daño a todo el que se ha acercado a ti, y a mi a la que más, créeme. El tiempo te devolverá todo lo que has hecho, eso espero, o si no, lo haré yo. Ale, ya lo he dicho.

lunes, 29 de agosto de 2011

Magia,

Bebimos vodka de emociones, JB de alegrías y Martini de la juerga de nuestros cuerpos. Bailamos al sonido de la música, al compás de nuestros cuerpos, al revolteo de tus caderas. Tenemos una resaca de pensamientos, de ilusiones alocadas. Fue una noche de un "ven y sígueme". Fue mágica, pero sin magos y sin trucos.

martes, 9 de agosto de 2011

Siento por ti lo que nunca por nadie sentí

Le conoces del colegio, pero nunca habéis hablado. Aunque nunca has pensado en él como en una pareja, a veces has tenido ganas de hablar con él, "¿Cómo será?", piensas siempre que lo ves conectado, pero nunca tienes la valentía de descubrirlo. Y de repente un día te empieza a hablar "¿Qué hace este chico?", piensas, pero le contestas y empezáis a hablar, te hace bromas, te cuenta cosas, te ríes y le sigues las gracias. Te dice que le caes bien, tontea contigo y tú le sigues el rollo. Te dice que te quiere, y tú también y no sabe cuánto, que le gustas, pero no sabes a que sentido de "querer" se refiere así que no le dices nada. Te pasas las tardes delante de la pantalla del ordenador esperando a que se conecte, a que te hable, a que dé señales de vida. Cada día estás por delante de su clase, a ver si tienes suerte y hablas un rato con él, le sonríes, te sonríe, y parece que puedes volar. Entras en tu clase y, por mucho que lo intentes, no puedes centrarte en las explicaciones del profesor, él está en medio, en tu cabeza y no para de dar vueltas por ahí y piensas en si a él le pasa lo mismo contigo, aunque lo dudas, es dos años mayor que tú, ¿Cómo se iba a fijar en una enana? Y al final te das cuenta de una única cosa: La has cagado.
Empiezas riéndole las gracias y acabas pillada por él hasta las cejas, quedas avisada.

martes, 19 de julio de 2011

Pues eso

Mira, los dos sabemos que siempre digo lo que pienso y que me cuesta mostrar mis sentimientos. Que los problemas amorosos de la mayoría de la gente me la pelan, pero me encanta que escuchen los mios. Sabemos que no soy pefecta, ni mucho menos, y por suerte. Entiendeme, no te digo que mis defectos sean de lo mejor pero la palabra perfección, a mí, me suena a aburrimiento. Que la bipolaridad es lo mío. Y que a quererte no hay quien me gane.

viernes, 24 de junio de 2011

tú y tu estúpido juego.

Fui tonta, lo sé. Quise entrar en tu maldito juego. Jugar a querernos, ¿Quién juega a eso? A abrazarse, morderse, besarse... Quisiste jugar y yo acepté. Un juego especial, jugar a celebrar los meses juntos, a decirnos te quiero y susurrarnos cosas bonitas al oído. Un juego sin limites ni condiciones, y solamente una norma: El que se enamore pierde. Y tengo que decirte una cosa sobre tu maldito juego. Has ganado.

domingo, 12 de junio de 2011

TITI

Prometimos un siempre. Quizá a ti no, pero a mí me gusta cumplir mis promesas. Te dije que siempre que lo necesitases haría que saliese esa preciosa sonrisa que me gustaba ver cada mañana en el colegio. Pero, ¿qué hay de cuando necesite yo tu ayuda? De eso no hablamos. Y, ¿sabes? La necesito, te necesito. Necesito tus sonrisas, tus palabras, tus abrazos, tus tonterías... Necesito tu amistad. Sé que fue culpa mía, sé que fui tonta, ¿qué digo tonta? Fui gilipollas. Tú tienes tu vida y yo tengo la mía, pero, ¿sabes? Puede que la tuya sí, pero la mía, sin ti, no está completa. Sé que no me lo merezco, pero daría lo que fuese por tener otra oportunidad, por volver al pasado y no cometer los errores que cometí. Pero, ya lo dicen, la vida sigue. Pero me encantaría que mi vida siguiese contigo a mi lado; eras mi mejor amiga, ¿sabes?
Te echo de menos, muchísimo.